Para hablar de una forma más o menos objetiva sobre la sociedad de la información, es necesario hablar sobre los diferentes puntos de vista que existen sobre la tecnología y las consecuencias que esta produce en la sociedad actual. Veremos que, como en casi todo, existe una visión positiva y otra negativa sobre este tema.
Es cierto que gracias a los grandes avances tecnológicos presentes en la actualidad, la calidad de vida (sobre todo en los países más desarrollados) ha mejorado notablemente. Poderse comunicar con personas que están a miles de km. y verlos a través de una pantalla en tiempo real, poder acceder a cualquier tipo de información durante todo el día, crear redes sociales, viajar de un país a otro distinto en pocas horas, mandar mensajes de texto, poder ampliar nuestra propia formación realizando cursos on-line sin necesidad de acudir a un centro para que te formen, realizar reservas, hacer la compra sin necesidad de moverte de casa, el desarrollo de nuevas investigaciones o la cura de muchas enfermedades que hasta hace relativamente poco podían acabar con la vida de muchas personas, son sólo algunas cosas que gracias a los avances tecnólogicos hemos podido conseguir.
No obstante, debido al rápido desarrollo y continuo crecimiento de las sociedad de la información, nos vemos "obligados" a aprender a manejar todas estas novedades tecnológicas y adaptarnos a ellas, ya que en el caso contrario, podríamos quedarnos "desfasados" y no cumplir los requisitos que reúnen nuestros puestos de trabajo y algunas situaciones de la vida cotidiana. Para la gente jóven que vive en los países desarrollados quizá esto no sea un problema, ya que nacen practicamente con ello. ¿Pero qué pasa con aquellas personas qué nacieron en una época diferente? Pueden aprender, por supuesto, pero el esfuerzo que deberán realizar será mucho mayor, y siendo realistas, muchos de ellos no conseguirán llegar al nivel que marca la élite de la tecnología.
Hablemos de los niños y adolescentes de hoy en día. Si preguntásemos a sus padres qué actividades realizan sus hijos a lo largo del día es probable que nos digan que "se pasan el día entero enganchados a la maquinita" y que " sus vidas es el ordenador". Es cierto, muchos niños y adolescentes pasan las horas muertas delante de un ordenador o de la tele, se relacionan con los demás a través de redes sociales y "no juegan en la calle como nosotros jugábamos". ¿Pero son ellos los verdaderos culpables de que las cosas hayan cambiando tanto?, ¿acaso no han crecido en una sociedad en la que la tecnología y la difusión masiva de información parecen ser la columna vertebral de todo lo que les rodea?. Respondiendo a estas preguntas podemos hablar del modelo de la educación que queremos que los niños y adolescentes de hoy en día reciban. Sus vidas no tienen que ser un océano de tecnología, pero si que deberíamos apoyar su formación y su conocimiento con videos, juegos educativos, documentales que les interesen, páginas web que puedan ser interesantes para su formación e integridad como persona, ect.
Para ello, será necesario que estos jóvenes adquieran habilidades de autoaprendizaje de forma permanente, aprendan a seleccionar y difundir la información necesaria, descartando la que no sea válida, y les ayudemos y motivemos en sus pasos de aprendizaje para que en un futuro esten cualificados laboralmente. Recordemos que todo esto debe ser un APOYO adicional a su educación y a su desarrollo personal, y sobre todo, enseñemos a las nuevas generaciones el placer de jugar en la calle con los amigos y de relacionarnos cara a cara con ellos.
Es cierto que gracias a los grandes avances tecnológicos presentes en la actualidad, la calidad de vida (sobre todo en los países más desarrollados) ha mejorado notablemente. Poderse comunicar con personas que están a miles de km. y verlos a través de una pantalla en tiempo real, poder acceder a cualquier tipo de información durante todo el día, crear redes sociales, viajar de un país a otro distinto en pocas horas, mandar mensajes de texto, poder ampliar nuestra propia formación realizando cursos on-line sin necesidad de acudir a un centro para que te formen, realizar reservas, hacer la compra sin necesidad de moverte de casa, el desarrollo de nuevas investigaciones o la cura de muchas enfermedades que hasta hace relativamente poco podían acabar con la vida de muchas personas, son sólo algunas cosas que gracias a los avances tecnólogicos hemos podido conseguir.
No obstante, debido al rápido desarrollo y continuo crecimiento de las sociedad de la información, nos vemos "obligados" a aprender a manejar todas estas novedades tecnológicas y adaptarnos a ellas, ya que en el caso contrario, podríamos quedarnos "desfasados" y no cumplir los requisitos que reúnen nuestros puestos de trabajo y algunas situaciones de la vida cotidiana. Para la gente jóven que vive en los países desarrollados quizá esto no sea un problema, ya que nacen practicamente con ello. ¿Pero qué pasa con aquellas personas qué nacieron en una época diferente? Pueden aprender, por supuesto, pero el esfuerzo que deberán realizar será mucho mayor, y siendo realistas, muchos de ellos no conseguirán llegar al nivel que marca la élite de la tecnología.
Hablemos de los niños y adolescentes de hoy en día. Si preguntásemos a sus padres qué actividades realizan sus hijos a lo largo del día es probable que nos digan que "se pasan el día entero enganchados a la maquinita" y que " sus vidas es el ordenador". Es cierto, muchos niños y adolescentes pasan las horas muertas delante de un ordenador o de la tele, se relacionan con los demás a través de redes sociales y "no juegan en la calle como nosotros jugábamos". ¿Pero son ellos los verdaderos culpables de que las cosas hayan cambiando tanto?, ¿acaso no han crecido en una sociedad en la que la tecnología y la difusión masiva de información parecen ser la columna vertebral de todo lo que les rodea?. Respondiendo a estas preguntas podemos hablar del modelo de la educación que queremos que los niños y adolescentes de hoy en día reciban. Sus vidas no tienen que ser un océano de tecnología, pero si que deberíamos apoyar su formación y su conocimiento con videos, juegos educativos, documentales que les interesen, páginas web que puedan ser interesantes para su formación e integridad como persona, ect.
Para ello, será necesario que estos jóvenes adquieran habilidades de autoaprendizaje de forma permanente, aprendan a seleccionar y difundir la información necesaria, descartando la que no sea válida, y les ayudemos y motivemos en sus pasos de aprendizaje para que en un futuro esten cualificados laboralmente. Recordemos que todo esto debe ser un APOYO adicional a su educación y a su desarrollo personal, y sobre todo, enseñemos a las nuevas generaciones el placer de jugar en la calle con los amigos y de relacionarnos cara a cara con ellos.